Después del siglo III comienza un largo proceso de crisis y decadencia de la civilización romana. Fue una crisis económica, política e ideológica. En el 409 llegan a Hispania pueblos germanos (suevos, alanos y vándalos). En el 416 , los visigodos, aliados de los romanos, llegan a la Península para expulsar a los bárbaros, una vez conseguido se separan del Imperio Romano y en el año 507 establecen un reino visigodo con capital en Toledo, que se mantendrá hasta la llegada de los árabes en el 711 y con las siguientes características. Una economía basada en los latifundios, una sociedad jerarquizada y una política con una unidad territorial en el siglo VI. Tiene dos instituciones: El aula Regis, una asamblea de carácter consultivo. El officium Palatinum, el núcleo principal del Aula Regia. (Almudena V.)

Después del S. III el Imperio romano entró en decadencia. Esta fue causada por la presión de los pueblos bárbaros. En la península se consolidó el pueblo visigodo gracias al rey Leovigildo que sometió a los alanos, suevos y bizantinos. Leovigildo intentó unificar a los visigodos y a los distintos pueblos de la península bajo una monarquía fuerte, fracasó y ocasionó gran inestabilidad que causó el derrocamiento de varios reyes. Los visigodos se organizaban políticamente bajo el derecho germánico, la institución más importante era la Asamblea de los hombres libres que elegía a un rey en el que delegar el poder del reino. El rey gobernaba con el apoyo del Officioum Palatinum en el cual había dos órganos de gestión. El consejo del rey y los concilios de Toledo. Los personajes de algo rango eran los comes que estaban a cargo del tesoro, las tierras..... Los visigodos también disponían de funcionarios como los duces que eran los delegados del rey, los jueces de las ciudades denominados comites civitates y los gartingos jefes militares. A pesar de esta organización el reino visigodo era muy inestable a lo que se le sumó la amenaza árabe de conquista en el 711. (Vanesa R.)