Las corrientes comerciales animadas por las tecnologías del bronce abrieron los yacimientos metalíferos penínsulares los pueblos marítimos del Mediterráneo. Fenicios y Griegos establecieron colonias de carácter comercial. La primera colonia de la que se tiene constancia es Gadir , fundada por los Fenicios de Tiro hacia el 1100 a.d. C. Hacia el 800 a.d.C. fundan Cartago en las cercanías de la actual Túnez. Desde la base de Cartago la talasocracia fenicia funda las colonias de Malaka (Malaga), Sexi (Almuñecar) y Abdera (Adra). Los griegos desembarcaron en la Península Ibérica hacia el siglo VIII a.d.C. Sin embargo no es hasta dos siglos más tarde cuando estos enclaves están documentados. Los griegos llegan a la península siguiendo las rutas de los tirios, fundando Mainake y Homeroskopeion. Los contingentes de colonos griegos más importantes proceden de la ciudad de Focea (en la costa de Asia Menor). Los focenses fundan en el 600 a.d.C. la colonia de Massalia (Marsella) que se convierte en la metrópoli de las colonias griegas peninsulares. La caída de Tiro en poder de los Asirios en el 739 a.d.C Cartago tomará el relevo de los fenicios en el comercio del Mediterráneo Occidental. Hacia el 660 se funda la ciudad de Ebussus (Ibiza), uno de los principales enclaves púnicos (Cartaginés) del Mediterráneo occidental. Hacia el 500 a. d C. los cartaginenees emprenden la conquista del litoral peninsular, entrando en conflicto con las colonias griegas y su metrópolis, Massalia. En la batalla de Alalia en el 535 se enfrentan las armadas cartaginesa y marsellesa, la derrota de los marselleses deja abierta la conquista a los púnicos que arrasan Mainake y dominan las ciudades tartésica. La [[http://es.wikipedia.org/wiki/Primera_Guerra_Púnica|Primera Guerra Púnica]] (264-241 a.d.C) entre Cartagineses y Romanos, convierte la Península Ibérica en un nuevo espacio de pugna entre los dos imperios. La derrota cartaginesa aconseja a estos un establecimiento más permanente en la península donde en el 226 fundan Cartago Nova (Cartagena) que se convierte en uno de las plazas principales del poder púnico en la península. La colonización de Fenicios, Cartagineses y Griegos facilitó el desarrollo cultural y económico del este y sur peninsulares. En las zonas de influencia de la colonias se generaliza el uso de la moneda, se desarrolla el urbanismo y aparecen los primeros textos escritos de toda la península ibérica. Originalmente el interés de los colonizadores sólo fue comercial, no sería hasta la época de las conquistas púnicas, cuando el territorio se convertiría en objeto de una política imperial y de dominio más ambiciosa que pretendía reforzar la posición cartaginesa en el occidente mediterráneo frente a la creciente pujanza de la ciudad de Roma.

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